¿Qué es?

Es el uso de esencias de plantas (sustancia o principio vivo de la planta cien por cien activo, muy concentrado), aceites vegetales, arcillas, micronizados de plantas para el uso tópico con una acción terapéutica a nivel interno y externo.

¿Para qué?

Los efectos de los aceites esenciales en combinación  con los aceites y triturados de plantas, pueden ser físicos y psicológicos. Se aplican en la piel, se absorben y pasan al torrente sanguíneo repartiendo así su acción terapéutica.
A nivel externo, limpian, nutren y mejoran la piel. Ayuda a su regeneración, los hay que son cicatrizantes, antioxidantes, antisépticos etc…
El olfato tiene un papel importante, el aroma que desprenden tiene un efecto inmediato sobre el sistema nervioso y las emociones. Pueden ser estimulantes o calmantes. Nos  ayudan mucho a regular y crear nuevas emociones.
A nivel físico promueven el crecimiento de células nuevas y sanas, son antibióticas y antisépticas, antiinflamatorias, muy efectivas para el dolor. Equilibran los niveles hormonales, refuerzan el sistema inmunitario, entre otras muchas propiedades.
Así, la aplicación de las esencias, ya sea en forma de cataplasmas, envolturas o masajes y demás formas de aplicación, es un tratamiento muy beneficioso para prevenir y promover la salud a nivel holístico.