¿Qué es?

La reflexología es una técnica manual (masaje) mediante la cual se estimulan puntos reflejos con el objeto de tratar, aliviar y prevenir patologías en otras regiones del cuerpo. En el pie, en la cara y en otras zonas  encontramos microsistemas  que representan y  reflejan el organismo (macrosistema); pudiendo hacer una valoración y el tratamiento  a través de los puntos reflejos.

¿Para qué?

Reequilibra, alivia el dolor y relaja profundamente pero también provoca cambios fisiológicos que facilitan los mecanismos de autorregulación homeostática del organismo. La estimulación de los puntos reflejos puede activar diversos procesos regenerativos sin provocar efectos adversos.

Así, se pueden tratar afecciones como el : cansancio, fatiga crónica, estrés, insomnio, depresión, ansiedad, contracturas, dolor, tensión muscular, lumbago, cervicalgia, artrosis, artritis, resfriados, molestias digestivas, vómitos, diarrea, alergias, amenorrea, dismenorrea, menopausia, migrañas, dolor de cabeza, tendinitis, edema, inflamación, retención de líquidos, obesidad, etc.