La psicoterapia invita a abrirse, a vivir el presente (aquí y ahora) y entregarse a la experiencia, a la vida. Es un espacio de expresión de nuestro Ser.
La toma de conciencia, el autoresponsabilizarse y el darse cuenta permiten el autoconocimiento y llegar al Ser Esencial que somos verdaderamente de manera auténtica.
Este espacio de escucha nos acompaña y ayuda a transitar las experiencias que nos crean dificultades, conflictos, tristeza, angustia, dolor…
Favorece la autoestima, la gestión de emociones, potencia nuestras virtudes, el equilibrio emocional y el bienestar integrando los tres instintos: mental, emocional y de supervivencia o sexual.